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martes, 11 de marzo de 2025

Desde el ámbar al recuerdo


Desde el ámbar al recuerdo
dudan tus ojos del cielo.
Son topacios que amanecen
sobre trigales fugaces,
y no saben si las hoces
segarán los corazones
de aquellas espigas breves,
pintadas por el olvido
al morir las amapolas.

¿Puede ser triste la miel
que ilumina su mirada?
¿Fueron estrellas tempranas
las que encendieron el iris
al despertar la mañana?
Tiembla el topacio y el ámbar,
dudan los ojos y el alma...
pero, si quieres saberlo,
¡deja que prenda la llama!

sábado, 8 de marzo de 2025

Apenas se ven las flores


Apenas se ven las flores
entre las ramas cansadas
del árbol de nuestros sueños.
Se esconde la primavera
en el lento movimiento
de unas lágrimas de plata,
desprendidas de la noche
cuando sentimos el roce
de suaves sombras calladas,
y devuelven al recuerdo
el brillo de aquella estrella,
oculta por el invierno.

Apenas se ven la flores,
delante de esos dos muros
de ladrillo, olvido y miedo...
tan altos como el orgullo,
y duros como el silencio.

lunes, 3 de febrero de 2025

Entre la aurora y el frío


Ese almendro que florece
entre la aurora y el frío
no quiere ser en enero
una sombra de noviembre;
ni busca, mirando al río,
el reflejo de unos sueños
de luces blancas... rosadas,
que flotan sobre esos velos
en los que ocultas el alma.

Sus colores nos prometen
dulces noches de esperanza,
bañadas por un rocío
siempre suave, porque el cielo,
testigo de tus palabras,
es un manto que protege
al horizonte del miedo,
salvándolo de un destino
que todos pensaban cierto.

Pero el fruto del almendro
estaba ya decidido:
amargo, como si fuese
el tibio y débil recuerdo 
del amor de una mañana,
perdida en siete suspiros
que volaron con el viento.
Flores blancas... o rosadas,
¡implacables como el tiempo!

sábado, 28 de septiembre de 2024

Incandescente


Luz de un sueño incandescente,
fiel reflejo de la vida,
que surge como un torrente
entre la noche y el día.

No me preguntes mañana
si fuiste musa escondida
para una espera tan larga,
sin miradas ni sonrisas.

Con el fulgor de la herida
todo regresa a un pasado
desprendido, todavía,
del rumor de aquellos pasos
que murieron lentamente
cuando, descalzos, corrían
entre el recuerdo y la suerte
por tus veredas vacías.


Fotografía: José Luis López Moral

martes, 13 de agosto de 2024

Espejos fingidos


Espejos fingidos, ocultos en penas,
mañanas fugaces de grises reflejos
que quieren dormirse detrás del recuerdo,
promesas perdidas bañando la arena...

¿No escuchas al viento decir que no espera,
que busca y no encuentra temores ni miedos?
Son nubes que anuncian amargos secretos,
tristezas que sueñan con luces que vuelan.

Y el tiempo, ya eterno, devuelve la calma:
Detrás del silencio, la vida acaricia
paredes de piedra con besos de plata.

Sí, queda la estela de aquella vigilia,
temblando en la espuma que duerme en la playa,
memoria que muere... de olvido y desidia.



Fotografía de Félix González Salcedo

domingo, 19 de mayo de 2024

Cuatro Dragones


Mala Estrella era un secuoya,
El Catalán, un abeto,
Paquito, tal vez un roble...
y Sang Freda un alto cedro.

Cuatro dragones surgieron
a espaldas del horizonte,
tras las dunas de un desierto
de cálida arena roja,
azotado por el viento.
Crecieron en aquel monte,
donde nunca existió el tiempo
y la verdad no se esconde.

Son árboles que subieron
con sus copas hasta el cielo,
sin temor a la zozobra
ni sumisión ante el orden;
que nunca tuvieron miedo
de las fieras o los dioses,
pero que fueron sinceros
con la lealtad y el respeto.

Cuatro dragones que hicieron
de la libertad, espejo.
Cuatro dragones que asombran
a villanos y señores,
por mil hazañas sin nombre,
de sangre, valor y hierro, 
grabadas en el recuerdo
con letras de bronce y fuego.

Cuatro dragones eternos...
que jamás tuvieron dueño.

lunes, 13 de mayo de 2024

Nube que olvida


Esa nube que se escapa
del dolor de una sonrisa
y flota, cual seda blanca, 
sobre el azul de la brisa
fue una esperanza con alas...
o luciérnaga temprana,
ahuyentada por las prisas.

Y, aunque la noche la llama,
es una nube de olvido
que, orgullosa en su mañana,
no recuerda los latidos
de un corazón que soñaba...
mientras la vida volaba
en los brazos del destino.