Una farola ilumina
el recuerdo de la luna,
entre esas flores que vuelan
por un sueño que imagina
que la noche te perdona
y la tristeza se olvida
de aquella mañana oscura.
¡Fingida estrella que queda,
colgada de una mentira,
y que en la tarde se enreda
entre jazmines y olivos,
en tu corazón prendida
por un broche de suspiros
cuando la luna es esquiva!
sábado, 22 de junio de 2013
sábado, 8 de junio de 2013
Gélido y callado
derramando mensajes en tu frente.
La noche llega triste y, de repente,
se aviva la nostalgia en tu costado.
Sé que quieres volver a lo olvidado
y no puedes fingir, indiferente,
bajo el silencio casi transparente
que oculta tu temor y tu pasado.
Pero ruge el orgullo de tu pecho,
que ahoga la verdad en la garganta
y lanza tus suspiros a las sombras.
Y el dolor del recuerdo se agiganta
en el sueño discreto de tu lecho,
apagando ese amor que nunca nombras.
martes, 28 de mayo de 2013
Esa luna que me llama
Esa luna que me llama,
colgada de un sueño eterno,
es triste como la noche
y azul como los recuerdos.
Tus palabras se perdieron
entre nubes y mañanas,
detrás de siete luceros
que brillan en la memoria
y acarician mi silencio.
Ya se clavan las estrellas
en la distancia del miedo,
ya se esconden en tus labios
los besos que olvidó el tiempo.
Esa luna que me llama...
es un suspiro en el viento.
colgada de un sueño eterno,
es triste como la noche
y azul como los recuerdos.
Tus palabras se perdieron
entre nubes y mañanas,
detrás de siete luceros
que brillan en la memoria
y acarician mi silencio.
Ya se clavan las estrellas
en la distancia del miedo,
ya se esconden en tus labios
los besos que olvidó el tiempo.
Esa luna que me llama...
es un suspiro en el viento.
jueves, 25 de abril de 2013
Eternas y azules
Tardes eternas, azules...
desnudas y lentas.
Tan tibias... tan dulces
que duermen y velan
sus tristes canciones...
colgadas de cruces
gigantes y muertas.
Son tardes azules,
perdidas... extrañas,
de lilas y sombras,
que azotan la calma
llorando mimosas
que nunca florecen...
que sueñan y callan.
Sí, tardes azules...
lejanas y torpes.
Tan breves y largas
que rompen el alba
con besos y luces
de cielos que esconden
tormentas de plata.
Las tardes azules
son suaves mentiras
que el tiempo te clava
con su mano helada.
Después, de la herida
brota la esperanza...
y sangra la vida.
desnudas y lentas.
Tan tibias... tan dulces
que duermen y velan
sus tristes canciones...
colgadas de cruces
gigantes y muertas.
Son tardes azules,
perdidas... extrañas,
de lilas y sombras,
que azotan la calma
llorando mimosas
que nunca florecen...
que sueñan y callan.
Sí, tardes azules...
lejanas y torpes.
Tan breves y largas
que rompen el alba
con besos y luces
de cielos que esconden
tormentas de plata.
Las tardes azules
son suaves mentiras
que el tiempo te clava
con su mano helada.
Después, de la herida
brota la esperanza...
y sangra la vida.
miércoles, 17 de abril de 2013
Miente el día
Miente el día con su luz
y se enreda en la mañana mi dolor,
oculto tu silencio entre la bruma
solitaria del olvido y del error.
Miente el soplo de calor
que alimenta esperanzas en la duda
y devuelve a los latidos su temblor,
escondido en el ocaso del azul.
Miente la madrugada
cuando alumbra los ojos que iluminan
la dormida ilusión de una mirada.
Y miente, así, la verdad,
endulzando el recuerdo de una herida
que disfraza el sufrimiento con piedad.
y se enreda en la mañana mi dolor,
oculto tu silencio entre la bruma
solitaria del olvido y del error.
Miente el soplo de calor
que alimenta esperanzas en la duda
y devuelve a los latidos su temblor,
escondido en el ocaso del azul.
Miente la madrugada
cuando alumbra los ojos que iluminan
la dormida ilusión de una mirada.
Y miente, así, la verdad,
endulzando el recuerdo de una herida
que disfraza el sufrimiento con piedad.
lunes, 1 de abril de 2013
Abril amanece
Abril amanece sin primavera,
con un suave suspiro de dulzura
y un rumor desprovisto de cordura
que atormenta la noche de la espera.
No hay cerezos en flor en mi quimera,
sino el triste dolor de una tortura
que se desliza por la faz oscura
de esa verdad que la distancia altera.
Ya no espero una luz de madrugada
que ilumine en mis sueños el reflejo
de tardes de jazmines y mimosas.
Solo queda el azogue de un espejo,
con la sombra fugaz de una mirada
que arranca las espinas de las rosas.
con un suave suspiro de dulzura
y un rumor desprovisto de cordura
que atormenta la noche de la espera.
No hay cerezos en flor en mi quimera,
sino el triste dolor de una tortura
que se desliza por la faz oscura
de esa verdad que la distancia altera.
Ya no espero una luz de madrugada
que ilumine en mis sueños el reflejo
de tardes de jazmines y mimosas.
Solo queda el azogue de un espejo,
con la sombra fugaz de una mirada
que arranca las espinas de las rosas.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Y ya no estaba
Me ofreció su espalda.
Una espalda azul y generosa,
ajena al pecho sin latidos
que una tarde, de vértigo y de nácar,
abandonó el susurro del destino
sobre un lecho de lágrimas y rosas.
Su voz me acarició... y ya no estaba.
Tan solo el surco de un recuerdo,
hendido por el rayo vespertino,
que, olvidando su fulgor, volaba
entre las nubes del amor herido,
bajo una sombra dulce y silenciosa.
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