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miércoles, 13 de marzo de 2013

Y ya no estaba















Me ofreció su espalda.
Una espalda azul y generosa,
ajena al pecho sin latidos
que una tarde, de vértigo y de nácar,
abandonó el susurro del destino
sobre un lecho de lágrimas y rosas.

Su voz me acarició... y ya no estaba.
Tan solo el surco de un recuerdo,
hendido por el rayo vespertino,
que, olvidando su fulgor, volaba
entre las nubes del amor herido,
bajo una sombra dulce y silenciosa.

domingo, 10 de marzo de 2013

Oscura primavera

Fotografía: Mattias Klum
Esa oscura primavera
que protege tu recuerdo
desde la noche del tiempo
es una dulce condena
para mi olvidado sueño.

En sus mañanas refleja
la ciega sombra de un viento
que se llevó de mi huerto
el aroma de la espera
y lo sembró de silencio.

No hay luz en la primavera
si el corazón está muerto
y enterrado el sentimiento.
Es negra la primavera...
¡pero fue azul el invierno!

jueves, 14 de febrero de 2013

Tumbas de nieve

Solo florecen las cruces
en esas tumbas de nieve,
donde reposan los sueños
de tantos amores viejos
que dejaron sus espinas
bajo la losa del tiempo.

Cayó una blanca cortina,
como manto de rencores,
sobre la alfombra de duelo
que protege los recuerdos
y los antiguos rumores
escondidos en el suelo.

Los nombres los ha borrado
con su seda de platino,
pero ocultas ilusiones
se enredan entre los besos
que la tierra no ha podido
sepultar con su silencio.

Solo florecen las cruces
en esas tumbas de nieve,
donde reposan los sueños.

martes, 29 de enero de 2013

Triste como el viento

En las lomas del páramo afligido
llora dulces tristezas aquel viento,
renovando su llanto y su lamento
sobre la tierra del barbecho herido.

Tan profunda es la pena del olvido
que eterniza el dolor de mi tormento,
pues agota el latido de mi aliento
y reduce a susurros lo vivido.

En mis noches no cabe la memoria
ni el recuerdo que rompe la cordura,
convirtiendo en derrota la victoria.

Solo queda un invierno de amargura,
enterrado en cenizas de una gloria
que acarició el umbral de la locura.

miércoles, 9 de enero de 2013

La frágil tristeza

Una sonrisa que vuela
sobre la frágil tristeza
arroja sobre la noche
campanadas que se esconden
bajo esmeraldas y estrellas.

Pero el alma ya no espera
que calme con su belleza
ese miedo que conoce
ni la soledad que rompe
el sueño que nunca cesa.

Cantan corales y perlas
su dulzura de sirena...
y el eco siempre responde
que la memoria es de bronce
y la esperanza condena.

miércoles, 2 de enero de 2013

Galene

Galene se dejó caer sobre la arena.
El rumor de las olas se hacía insoportable para ella.

Era inútil, él también se había ido: huyó, remando con toda la fuerza de sus poderosos brazos de viejo marinero, mientras Galene intentaba gritar para decirle que no se fuera, que ella le quería, que daría cualquier cosa por viajar con él hasta el otro lado del océano, que cambiaría su alma por dejar aquella isla para siempre... pero no conseguía que saliera un solo grito de su garganta. Sin embargo, sus sollozos se convertían en un canto melodioso, armónico, de una belleza sublime...

Galene, la sirena, se volvió a quedar sola con sus lágrimas... y su destino.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Hay noches

Hay noches en que el alma
respira tempestades.
Son noches sin palabras,
desiertas y calladas,
que duermen los suspiros
y encienden huracanes.

Hay noches despiadadas,
sin astros y sin luces,
como esa mano helada
cuya caricia apaga
recuerdos y latidos
tan tristes y tan dulces.

Hay noches desbordadas
de sueños y de heridas
que mueren en mañanas
recónditas y extrañas,
perdidas entre olvidos...
y ocultas entre espinas.