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martes, 20 de octubre de 2015

Leña vieja

Esa leña que fue bosque
mañana dará calor
a otro sueño, en otra noche...
Será ceniza entre brasas
y olvido tras unas llamas
que alimenten otro amor.

Madera vieja que cruje,
con su apagado lamento
en ese páramo muerto,
vencido por el dolor...
¡Cien años sin primavera,
perdidos en el recuerdo,
se consumen en la hoguera
de un invierno de rencor!

Y en el monte le preguntan
los robles al leñador
por qué no taló su tronco
y fue su libertador.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Estrellas sin cielo

Una diadema de estrellas fugaces
se oculta en la penumbra de tu cielo
bajo el brillo de esa luna sin velo,
destructora de engaños y disfraces.

Es inútil que beses y que abraces,
de nada sirve ya que alces el vuelo
fingiendo que no existe desconsuelo...
o que al recuerdo escondas y amordaces.

La noche es negra, y gélido es el llanto
en la memoria ardiente de tu pecho,
que niega la verdad y su quebranto.

Y los sueños que habitan en tu lecho
despiertan la acidez del desencanto
por tu infinito orgullo insatisfecho.

viernes, 9 de octubre de 2015

Soñar en abril

















Soñar en abril invita al silencio.

Volver a un octubre
sin sol, con recuerdos
cargados de otoño,
mentiras y versos.

Soñar en abril se vuelve silencio.

Nostalgia que cubre
las luces del tiempo...
fatiga en el rostro,
ceniza de invierno.

Soñar en abril agita el silencio.

Enciende el perfume
que duele en el pecho,
apaga los ojos
y agota el aliento.

Soñar en abril te entrega al silencio.

viernes, 2 de octubre de 2015

Ebria de luz
















Ebria de luz me llamas.

Me buscas dormida, muerta...
enferma de noche y plata,
desterrada por tu pecho
fugitivo de esperanza.

Ebria de luz me llamas.

Pero la noche se acaba,
y ya está apagado el cielo
para que duerman las penas
entre la ausencia y el alba.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Y la luna se hizo roja













Y la luna se hizo roja
en el fuego de tu pecho.

No me mires con tus ojos
-le dijo la noche al viento-
ni escuches cómo las olas
desnudan a un mar celoso
de la galerna de besos
que rompen contra las rocas
en el eclipse del sueño.

El huracán se ha dormido,
los luceros son topacios
que vuelan sobre el reflejo
de un océano sin rosas,
atrapado en la penumbra
plateada del recuerdo...
Ya solo brilla el silencio.

Y la luna se hizo roja
en el cielo de tu pecho.

martes, 22 de septiembre de 2015

Callado, triste y oscuro



















Hay un espejo en el alma,
callado, triste y oscuro,
en el que solo amanece
cuando el alba del recuerdo
despunta, tras el olvido,
sobre el silencio y el frío.

Sobre un silencio que es miedo
a que el fulgor de aquel beso
se refleje en la penumbra
del azogue de tu pecho.

Las golondrinas no vuelan
y las mimosas han muerto...
pero, en las noches sin sueño,
la sombra que te acaricia
entre la luna y el cielo,
susurra que hay siete estrellas
encendidas por los celos...

martes, 15 de septiembre de 2015

Fue ayer














He soñado.
He soñado con el vuelo de unos labios,
con el vuelo de unos labios olvidados
que se pierden en el sueño más profundo,
en el sueño de los besos sin recuerdo...
en el sueño de la noche y el silencio.

He soñado con un cielo atormentado,
con un cielo atormentado por el miedo
que se rompe en el sueño de lo incierto,
en el sueño de la muerte y la distancia...
en el sueño de un amor sin madrugada.

He soñado.
He soñado que hoy fue ayer...
y que ayer hubo un mañana.